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“Amor entre hermanos” (no hay mejor amante que mi hermano) 2da parte

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No le respondí nada, pero le hice caso y se lo toqué un poco, me daba “cosa”, su piel era muy suave, me gustaba acariciarla, mis dedos se deslizaban con facilidad, pero seguía intrigada,  ¿cómo podía ser que “eso” siguiera creciendo?

No me iba a quedar con la duda y le pregunté:

– ¿por qué  se te puso así? –

– eso no te lo voy contestar hermanita, ¡tendrás que averiguarlo vos! –

Se paró, agarró su ropa y se introdujo en el baño.

Yo hice lo mismo pero me fui arriba (habitación),  al pasar frente al baño me dio  curiosidad (ganas de espiarlo), seguro que se estaba poniendo la ropa “pensé”- ¡pero no! Seguía desnudo y  tenía algo en la mano, al principio no me daba cuenta de lo que era, hasta que la reconocí, era “mi  bombacha” la que me había sacado antes de entrar a bañarme y se me olvido llevarla al lavadero.

El muy asqueroso  tenía los ojos cerrados  y la olía, aspirabaprofundo  y exhalaba  largando el aire  contenido, con ella se frotaba su “cosota”. Desde el ojo de la cerradura podía darme cuenta que la tenía enorme y dura. En ese momento sentí repulsión al ver que hacía aquello, y me empecé a preguntar si siempre lo haría, ó  si esa sería quizás la primera vez, imposible descubrir la verdad. Y no me animé a preguntárselo tampoco.

Me fui a mi cuarto, me cambie, y me puse a ver  televisión (sin verla) en todo momento se me cruzaba la imagen de Iván oliendo mi bombacha, tocándose con ella.

Pasaron los días y ninguno mencionaba nada de lo ocurrido (quizás no nos atrevíamos).

Pero una  tarde habíamos ido a andar a caballo con mis primos mayores, al llegar a la casa corrimos al baño, nos peleábamos por quién se bañaba primero, él ya estaba prácticamente adentro del mismo, pero de repente  dejó de pelearme y me lo cedió …

– ¡dale! te dejo a vos primera, pero no tardes mucho ¡pendeja! –

Entré, me duché y cuando me quise secar me di cuenta que no había llevado ningún toallón, fui hacía la puerta para gritar que me lo alcanzaran. ¡Alguien me iba a escuchar! Pero para mi sorpresa al semi abrir la puerta dejando asomar solo mi cabeza me lo encuentro a “él”  todavía agachado detrás ¿espiando?, según  él venía a preguntarme si me faltaba mucho.

Tal vez era cierto, ¿por qué dudar? Luego de traerme  un juego de toallas  se quedó en el pasillo apurándome.

– ¡dale nena! Métele pata que me quiero bañar “hoy” –

– ¡ya va idiota! ¿No ves que ya terminé? –

Ni bien saqué un pie se mandó de una.

Inmediatamente me fui a cambiar y me tiré en la cama a ver algo de tv. Luego de cenar me fui a dormir, estaba cansada, la cabalgata me había “matado”.

Soñaba que Iván entraba a mi  habitación  con el cuidado necesario de no despertarme, se sentó  en la orilla de la  cama contemplándome  mientras yo dormía  plácidamente boca arriba.

Aún no había amanecido pero con la suficiente claridad que  entraba por el ventanal de aquella noche de  luna llena lograba ver la sombra de mi hermano y sus movimientos. Estuvo un rato tan solo viéndome, luego sentí que me destapaba casi por completa,  quería decirle que no lo haga, pero no me salía la voz, con su mano estirada y muy suavemente  acariciaba mi pierna, desde las pantorrillas hasta la ingle, hasta que se detuvo en mis muslos, allí con la yema de sus dedos  acariciaba por sobre la bombacha, con movimientos envolventes.

Recuerdo deseaba  gritar, patearlo, no sé, algo para defenderme, pero  mi cuerpo estaba inmóvil, como si este  estuviera separado de mi mente.

Continuará…

“Amor entre hermanos” (no hay mejor amante que mi hermano) 1ra parte

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Soy hija de Juan y  Mabel,  hermana de Iván,  un año y cinco meses  mayor  que yo. Dueño de una conocidísima empresa láctea  que por situaciones que leerán a continuación  no daré a conocer.

Mi nombre es Jorgelina tengo 27 años y soy empleada administrativa en la empresa de mi hermano.  Estoy a solo dos días de mi casamiento con Santiago, mi novio desde hace 4 años.

Esta mañana no sé por qué motivo me desperté  rememorando ciertos recuerdos de mi niñez, y parte de mi adolescencia.

Si bien no debería sentirme orgullosa de ello,  quiero ser sincera con ustedes y decirles que fueron los años más bonitos de mi vida, aunque  para muchos pueda resultarles “bochornoso” y me tilden de inmoral.

Mamá y papá trabajan desde aquella época  para una entidad gubernamental  por lo que mi hermano y yo quedábamos  al cuidado de la “Niñera”. Ella fue muy importante en nuestras vidas, en nuestro crecimiento y educación, porque era exigente y correcta como pocas, nos inculcó  siempre a ser sobre todas las cosas personas dignas y sinceras ante todo tipo de eventualidad.

Ella de todos modos  siguió trabajando con nosotros haciendo los quehaceres domésticos hasta que le llegó la jubilación y dejó de trabajar.

Me fui por las ramas contando otros pormenores, mejor vamos al tema que nos ataña.

Era una tarde  fría, típica del mes de  Julio.  La niñera (Rosa) había ido hasta el centro comercial para proveer a la familia  de comestibles para el fin de semana, siendo que todos los viernes  al regreso de mis padres se iba a su casa con su familia regresando  el día lunes temprano por la mañana.

Recuerdo jugábamos con Iván a las cartas sobre la  alfombra del living  frente al rojo fuego del hogar cuando le gané por segunda vez consecutiva a la escoba  de quince, mientras yo festejaba con risas burlonas  Iván indignado me desafió  a seguir jugando,  pero a diferencia de las anteriores y para darle otro ritmo al juego le quiso sumar emoción. Debíamos  quitarnos   “una prenda” por cada partido perdido.  Ese era el trato. Para desgracia de él y alegría mía la suerte  estaba de mi lado, Iván ya se había quitado casi todo, quedándose  sólo con el bóxer puesto, en cambio yo  había perdido uno solo hasta ese momento, sacándome un buzo polar.

Pero de repente la suerte se  dio vuelta y empecé a  perder  partido tras partido, no quedándome  mucho por sacarme, quise echarme atrás, pero Iván no me lo permitió,  me desafío diciéndome que si no lo hacía “era una boba”  lejos de mí estaba la idea de quedar como una boba ante “mi adversario”, no me quedó más remedio que  quitarme el corpiño, (no hacía mucho que lo había comenzado a usar) era ¡eso! o la bombachita, no tenía muchas  opciones. Aunque debo admitir que me dió bastante vergüenza hacerlo, estaba entrando en la adolescencia, (13) y si bien mi cuerpo no estaba del todo desarrollado, mis pechos  ya eran llamativos, no por el tamaño sino más bien por su forma, muy paraditos y los pezones  rosaditos, (porque soy muy blanca)   apuntando hacia arriba, como en forma de pera.

Era la primera vez que mi hermano  me veía así (en tetas), aunque esté estaba muy nervioso y hasta llegó a ruborizarse, igualmente  sin disimulo fijó su mirada en mis pequeños senos. No me sentí molesta ni nada que se le parezca,  pensé que era “mera” curiosidad,  así que no hice caso y seguimos jugando…

Estaba a un solo partido de perder el juego. Ya me estaba poniendo nerviosa de solo pensar que me tendría que quitar la bombacha.

Ya en la mano siguiente comencé a hacer una escoba  tras otra (4), y sin darme cuenta  había logrado  la setenta completa, sumado al siete de oro,  eran 6 je je  ya con eso tenía asegurado el partido.

Cuando hicimos el recuento  su cara se transformó. Saber que  le gané  lo puso loco.

Era “mi momento”,  el de divertirme  y ver  como se quitaba el calzoncillo y pispiar que había abajo mientras se sonrojaba,  je je , aunque pensé que se iba a parar, agarrar  las pilchas  y mandarse a mudar. Pero no, a pesar de estar furioso por haber perdido cumplió con lo pactado, se  lo quitó y el muy guacho me dice:

– bueno acá lo tenés, satisfecha? –

En ese momento pensé Dios mío que cosota más fea, pero a la vez me daba curiosidad,  y se lo seguía mirando, aunque en aquel momento no comprendí porque lo tenía erecto. (Que inocentona éramos en aquella época)

– Que feo es – fue todo lo que atiné a decirle, sin importarle en lo más mínimo mi comentario …

– Quiero tocarte las tetas- ¿me dejás? –

– Bueno, solo un poco, pero si vos me dejas tocarte el pito –

– buenísimo, yo me dejo si me dejas –

Se acercó a donde yo continuaba sentada y me las tocó suave y tímidamente, pero a los pocos segundos me las empezó a manosear y apretujar fuerte

– Bueno basta! Que me haces cosquillas, ¿a ver el tuyo?-

Él parado frente a mí dando justo con su cosa a mi cara,  en ese momento pensé “¿o yo estoy loca ó se le está poniendo más grande?” era evidente el porqué, pero yo por aquel entonces lo desconocía, era muy inocentona, no tenía la viveza  que quizás otras de mi edad tendrían.

Apenitas  lo rocé  me produjo escalofrío.

– ¡tócalo! no seas sonsa, no te va a morder –

Continuará…

Ducha feliz!!

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Después de un día intenso y agotador al fin estaba en mi casa, dejando la ropa tirada que me iba sacando por el camino me fui directo a la ducha, mi cuerpo acalorado lo estaba necesitando y yo deseando.

Abrí el grifo, y me introduje en ella… que placer tan grande me dio sentir sus gotas pegando en mi cara, cayendo por mi cuerpo refrescándolo al pasar.


De pronto me sorprendieron unas manos que me tomaron por detrás, sin reparar de quien se pudieran tratar, mágicamente me dejé llevar. Se posó sobre mi espalda y como haciendo firuletes con movimientos suaves y envolventes subió hasta mi cuello, mi cuerpo se estremeció por completo cuando una boca pulposa comenzó a succionarme la piel de mi erguido cuello de una manera excitante, abrí los ojos de repente y vi la erección de mis pezones a flor de piel, mientras, el agua caía en forma de cascada sobre ellos arrancándome un gemido de placer infinito…

Dejándome percibir la suavidad de sus manos que bajaron por la espina dorsal sintiendo un cosquilleo que me hacía tiritar. Deteniéndose en el nacimiento de la cintura donde se quedó tan solo unos segundos para luego continuar bajando por el contorno de mi trasero, con una de sus manos recorrió el surco de mis nalgas, y con la ayuda de la otra separó lo suficiente como para apoyar su barbilla haciendo lugar para introducir su áspera y caliente lengua en él, lamiendo desde abajo hacia arriba y viceversa, esto más el agua pegándome en la piel fueron una dupla perfecta que desató un poderoso temblor, provocándome diversos jadeos a la vez que mordía con desmesura mi labio inferior.

Repentinamente y sin dejar de lamerme el ano, recurrió a una de sus manos para introducir algunos dedos en mi candente vagina, propinándole suaves movimientos al principio que fueron aumentando vertiginosamente en el que no tardé en entregarle el fruto de mi sobreexcitación. Él continuaba en silencio, pero pude percatarme de su respiración resoplando en mi nuca.

Mientras el agua se llevaba consigo mis jugos abrí los ojos y giré en busca del rostro de mi amante furtivo, que tan bien me había hecho sentir…
La puerta del baño permanecía cerrada, la mampara también, gire en busca de él, pero no había nadie, estábamos tan solo yo y el sonido del agua muriendo a mis pies.

Limpie el espejo semi empañado buscando una explicación, me sonrojé frente a él y sonreí al darme cuenta que solo había sido mi imaginación.
-¿me estaré volviendo loca?- pensé-
Lo sentí tan real, que me hizo delirar…
Fresca y relajada me fui a la cama sin cenar.
De día, de noche, despierta, dormida sigo esperando que vuelva a aparecer mi amante irreal.

Martina!!!

“Matías” Stripper (mi nueva fantasía) fotitos p/seguidoras

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EN BREVE LA HISTORIA COMPLETA  ENTRE MATÍAS Y YO

AUTORIZADA POR EL PROPIO MATÍAS.

DESDE YA!

Un adelanto de la misma

A  medida que el momento se estaba acercando mis nervios  iban en aumento. Caminé de un lado para otro, me recorrí todos los ambientes.

Puse música para relajarme,  eso me tranquilizó un poco. Y  me senté en el sillón que está frente a la puerta a esperar que llegara.

Habían pasado 20 minutos  de la hora acordada… mi fantasía se desmoronaba  a medida que transcurrían los segundos.

Hasta que al fin llamó el portero.

¿Sí?

-Matías-

¡Pasá!

El alma me volvió al cuerpo y en mi rostro se reflejaba la alegría de saber que había llegado la hora.

Lo esperé con la puerta abierta del departamento, ansiosa como pocas veces antes. Me paré en la entrada para recibirlo.

Cuando lo vi.

¡Diosssssssssss! Es la perfección absoluta. -pensé-

Llegó vestido con un jeans celeste claro, localizado, una musculosa blanca ultra mega pegada a su cuerpo vigoroso, dejando entrever sus impecables abdominales  y traía consigo un bolso negro.

Tras pasar la puerta lo apoyó en el suelo y me saludo con un beso y “esa” sonrisa que es aún  mejor que en sus fotos.

Espero les haya gustado la previa.

Besos a tod@s

Martina

“Pajita matutina” qué placer!!!!

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Es Sabado…
Anoche no salí.
Me acosté temprano, y me dormí enseguida.
No sé con que habré soñado, o mejor dicho con quién;  me desperté rara, “mojada” con ganas de sexo.  😛

Un mañanero vendría fenomenal, pero no tengo compañero.
Mi pareja está de viaje, separándolo de mí algo así como unos 900km   😐  .

Abrí la notebook  y automáticamente entré a P!, (para los que no conocen es una web pornográfica, un vicio absoluto. 😛

Me puse a leer los comentarios dejados en mis post,  (cuantas satisfacción me dan).  😀

Muchos me han preguntado si tengo noción de lo que en los demás provoco, y la verdad que no, no soy capaz de hacerlo, me sale naturalmente. Nada es forzado, por lo cual lo veo como algo “normal” por rotularlo de alguna manera. Lejos de mí, creérmela.

Miro hacia arriba  y veo 8 mensajes privados  nuevos.  😛 Los abro, y me pongo a leer. Uno más lindo que otro.


Algunos para  felicitarme  por los post,   otros pidiéndome el mail  o curiosos queriendo saber más de mí, confesando lo mucho que los excito con mis historias, y lo que me harían si me tuviesen al alcance de sus manos en ese momento.

Mis ganas aumentan, mi sexo late, mis manos se inquietan, me peinan el cabello, me friego los ojos tratando de despegarlos, meto la mano bajo la sabana y  me acaricio los senos, mis pezones están paraditos pero sin llegar a su plenitud,  mis dedos cobran vida, pierden el control  y casi sin darme cuenta   bajan hacia mi humedad; me comencé a acariciar el pubis, suave, sin prisa, disfrutando de “mis mimos”.

Me encantan mis labios mayores, son gorditos, tanto que oculta por completo mi vulva, los recorro con el dedo índice a lo largo y ancho de ellos, estoy tan empapada que mis fluidos brotan, y me pongo a jugar con ellos, primero con un dedo,  subiendo y bajando a lo largo de mi tajito,  mi cuerpo se retuerce, jadeo…
A los pocos minutos le sumé otro, mmmm más rico todavía, me paso la lengua por mis labios, necesito que me besen, (pero es imposible).
Miré   mis tetas erguidas
con deseo,   apuntando hacia el cielo, los pezones reclaman  de una boca húmeda, una lengua, alguien quién los atienda, que le den placer, que jugueteen… no me contuve, bajé el rostro, los busqué con mis propios labios y me apoderé de ellos, primero uno, después el otro, los lamí con delirio,  me fascina lengüetearlos, los hice prisioneros de mi boca, los mordisquee un poco (me vuelve loca sentir un leve dolorcito). Gozo con cada acción  que me género.

Libremente mis dedos a esta altura se mueven a su antojo por todo mi sexo, se siente rico, ahhhh me muerdo el labio inferior, gimo, gozo, aumento el franeleo, mi cuerpo vibra pidiendo más y más …

Una mano me es poco y le sumo la otra, la izquierda,  y con el dedo índice sobre mi clítoris erecto que  sobresale por completo de su capuchón lo comienzo a frotar en círculos, ufffff…

Enloquezco de placer,  😳  mi cuerpo se extrémese, pierdo el control, ahhhhhh  me contorsiono, y más muevo mis dedos, mi sexo late pidiendo más y más, y lo complazco; fundiéndome en mis sensaciones…

Mi corazón se agita, el pulso se  acelera,  jadeo, gimo ilimitadamente sin tregua hasta que mis manos comienzan a inundarse producto de mi autosatisfacción. El clímax ha llegado…

M i cuerpo se relaja, mi mente también, y una sonrisa dibuja mi cara.

Los gritos de mi madre me sacan del relax…

– levántate Martina, que ya tenés una clienta esperando que abras la boutique –

¡Ahí voy!  X(

Y con mi mejor cara me vine corriendo al local, de donde ahora les escribo aun con las manos pegajosas, con olor a la miel de mi sexo, sin haberme podido siquiera lavar, recordándome a cada minuto mi pajita mañanera 😀

Buenos coitos para tod@s.  ^^

Espero les haya gustado.  😉

Lujuria en la ducha!!!

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Lujuria en la ducha

“Después de un día intenso y agotador al fin estaba en mi casa, dejando la ropa tirada que me iba sacando por el camino me fui directo a la ducha, mi cuerpo acalorado lo estaba necesitando, y yo deseando!!

Abrí el grifo, y me introduje en ella… ¡que placer! me dió sentir el agua  pegando en mi cara, cayendo por mi cuerpo, refrescándolo al pasar.

De pronto unas manos me sorprendierone tomandome  por detrás, sin preocuparme de quien se pudieran tratar, mágicamente me dejé llevar.

Se posó sobre mi espalda y como si hiciera firuletes con movimientos suaves y envolventes subió hasta mi cuello.  Mi cuerpo se estremeció por completo cuando una boca pulposa comenzó a succionarme la piel de mi erguido cuello de una manera excitante, abrí los ojos de repente y vi la erección de mis pezones a flor de piel, mientras, el agua caía en forma de cascada sobre ellos arrancándome un gemido de placer infinito…

Dejándome percibir la suavidad de sus manos que bajaron por la espina dorsal sintiendo un cosquilleo que me hacía tiritar. Deteniéndose en el nacimiento de la cintura donde se quedó tan solo unos segundos para luego continuar bajando por el contorno de mi trasero, con una de sus manos recorrió el surco de mis nalgas, y con la ayuda de la otra separó lo suficiente como para apoyar su barbilla haciendo lugar para introducir su áspera y caliente lengua en él, lamiendo desde abajo hacia arriba y viceversa, esto más el agua pegándome en la piel fueron una dupla perfecta que desató un poderoso temblor, provocándome diversos jadeos a la vez que mordía con desmesura mi labio inferior.

Repentinamente y sin dejar de lamerme el ano, recurrió a una de sus manos para introducir algunos dedos en mi candente vagina, propinándole suaves movimientos al principio que fueron aumentando vertiginosamente en el que no tardé en entregarle el fruto de mi sobreexcitación. Él continuaba en silencio, pero pude percatarme de su respiración resoplando en mi nuca.

Mientras el agua se llevaba consigo mis jugos abrí los ojos y giré en busca del rostro de mi amante furtivo, que tan bien me había hecho sentir…

La puerta del baño permanecía cerrada, la mampara también, gire en busca de él, pero no había nadie, estábamos tan solo yo y el sonido del agua muriendo a mis pies.

Limpie el espejo semi empañado buscando una explicación, me sonrojé frente a él y sonreí al darme cuenta que solo había sido mi imaginación.

-¿me estaré volviendo loca? – pensé-

Lo sentí tan real, que me hizo delirar…

Fresca y relajada me fui a la cama sin cenar.

De día, de noche, despierta, dormida sigo esperando que vuelva a aparecer mi amante irreal. ”