Me mojé con las anécdotas de mí tía (2da parte)

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Me sorprendí colándome un dedo por debajo de la tanga, escalé hasta mi sexo y comprobé la excitación que la conversación me había provocado.
Empujé un poquito más hasta hundir el dedo en mi hendidura. Lo moví despacito por miedo a que mi tía se pudiera dar cuenta, pero la habitación estaba demasiado oscura como para que pudiera verme.
Lo restregué por mi conchita con suavidad empapando el dedo por completo, pero mi agitación iba in crescendo y un dedo ya no alcanzaba…
Filtré otro que comenzó a deslizarse en mis propios jugos, “delicioso”, me estaba penetrando a centímetros de mí tía. Con cada cosa que contaba me iba morboseando un poco más.

– No debería estar contándote estas cosas a vos –

Sin dejar que siguiera lamentándose la interrumpí

– ¿Y por qué no tía?
Ya soy adulta, no me veas como a una nenita. –

– ¡SÍ! En eso tenés razón, Pero no dejás de ser mi sobrina…

Otro día te cuento otras cosas que viví en la cárcel, he pasado de todo … –

– Bueno tía, como quieras. Hasta mañana. Que descanses. –

-Hasta mañana hermosa. Que sueñes con los angelitos. –

Saqué mi mano de mi entrepierna y me dispuse a dormir.
Pero no podía conciliar el sueño, a mi cabeza llegaban las imágenes de lo que Adriana me había contado, y siendo ella la protagonista no sé porqué pero me producía mucha más excitación.

Me quedé dormida con algunos pensamientos en mi cabeza, llena de fantasías, imaginando situaciones que desearía me ocurriesen.

Al día siguiente después del almuerzo decidí irme a dormir un rato la siesta, (la noche anterior no había dormido casi nada).

Hacía demasiado calor para dormir con ropa, así que me deshice de ella y me acosté desnuda, total si la sentía entrar a mi tía me tapaba.

Me dormí profundamente, ni la escuché llegar. Cuando me desperté estaba desvistiéndose. Ella no se avivó que yo me había despertado, me seguí haciendo la dormida y por primera vez la vi totalmente desnuda.

¡Qué cuerpo!

De medidas exuberantes, muy llamativa, lo que más me atrajo fueron esas tetas enormes y firmes, parecían dos melones, los pezones centrados en sus aureolas súper grandes y amarronadas, (qué ganas de pasar mi lengua por ahí), me volví loca, me llené de deseos por saber qué tal sabrían.

Me econtraba perturbada…

Más allá del morbo que su cuerpo y sus historias de lesbianismo me provocaran, no dejaba de pensar que es la hermana de mí  mamá, y que mis retorcidos pensamientos eran por demás pecaminosos. Pero así y todo no pude evitarlo…

Bajé mi mirada recorriendo la panza y el ombligo, observé cada centímetro de su piel.
Me detuve tratando de adivinar esos  tatuajes;  uno de cada lado de su sexo, eran muy pequeños,  no logré distinguir de qué se trataban.

Su pubis prolijamente depilado, sólo un pequeño triangulito adornaba su entrepierna.

Cuando mi mirada recorría sus largas piernas me tomó de sorpresa girando inesperadamente corriendo las sabanas hacia atrás, signo de que se pensaba acostar.

Fue entonces donde pude observar su anatomía por completo. Su cola bastante grande, de anchas caderas; pero sin rollos dentro de su voluptuosidad.

Caminó hacía el baño con desparpajo creyéndome dormida. Y otra vez la humedad de mi entrepierna se hizo presente: ya no eran sólo las anécdotas de mi tía las que me hacían mojar, era su desnudez, su presencia.

Regresó con su andar tranquilo secando su cabello, no pude contener mi mirada, se clavaron en ese par de hermosos melones, y otra vez la boca se me hizo agua, esas tetas se estaban convirtiendo en mi más absoluta fantasía.

Se dirigió hacia la cama, imaginando que venía hacía mí; apuntaba con sus pezones como si intentara provocarme.

Sacó de su maleta un conjunto de bombacha y corpiño y se lo puso.

Se metió en la cama y, desde mi privilegiada posición, observé cómo la función concluyó en el preciso momento que las sabanas que la cubrían, hicieron de telón.

Pronto la 3ra y última parte 😉

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  1. creo que imagine muy bien a esa tia con los detalles que diste de su cuerpo y me imagine que era yo el que estaba acostado viendola desnuda con esas caderas anchas y el culo bien paradito para mi forma de ver y que se baja el telon cuando ella se tapa con las sabanas y queda esa vision de su cuerpo. Para calentar a mas de uno con tu relato estare esperando la tercera parte

  2. hola anto me encanta todos tus relatos son muy excitantes… estan muy bien hechos porq a medida q uno lo va leyendo se va imaginando toda la escena.bue queria decirte lo q pensaba de tus post porq lo lei a la gran mayoria y si no los comente es porq soy nueva en este gran mundo de fantasias y no encontraba donde debia comentar. bue te dejo muchos besos y espero poder seguir leyendo todas esas historias q salen de tu hermosa cabezita.

  3. hola anto me gustan muchos tus relatos de verdad que no tengo palabras para describir la facilidad con que relatas las historias, bueno me encantan espero poder seguir leyendo muchas historias mas en especial de lesbianas me ponen a mil, en espera de Me mojé con las anécdotas de mí tía (3da parte). bye

  4. esta parte me mato.

    De medidas exuberantes, muy llamativa, lo que más me atrajo fueron esas tetas enormes y firmes, parecían dos melones, los pezones centrados en sus aureolas súper grandes y amarronadas, (qué ganas de pasar mi lengua por ahí), me volví loca, me llené de deseos por saber qué tal sabrían.

    muy grafico. exelente

  5. estubo presioso el relato ya me imagino ala tia desnudita me exito bastante en general estubo muy chido

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