Me mojé con las anécdotas de mi tía

Estándar

Hola a tod@s!

No sé por dónde empezar…  esto fue hace tan sólo unos días atrás.

Arranco describiéndome: tengo 18 años, mido 1,65,  mis tetitas, más bien grandes,  (95) , de mi cuerpo la parte que más halagos se lleva es la trasera (95) de cadera, “culoncita”, para mi pequeña cinturita (58)  Cabello largo, semi ondulado, ojos color del tiempo, eso dicen, je je es más bien indefinido, no llega a ser verde ni tampoco azules, y los días nublados, tormentosos los tengo más bien grisáceos. Labios gruesos, dentadura blanca, y dientes parejitos, tengo la sonrisa de mi papá, conclusión me gusto como soy, je je

(Me amo, ¿se nota?)

Bueno, vamos al tema que me trajo a escribir.

Resulta que mi tía la menor de todas, (29) acaba de salir de la cárcel. Fue presa por vender estupefacientes con el que era su pareja en ese momento. Y desde entonces no la había vuelto a ver. Como estamos en época de vacaciones y yo vivo en una ciudad  turística se puso en contacto con su hermana (mi mamá) para saber si la recibíamos unos días acá, dijo necesitar aire de la costa. Por supuesto mi mami feliz de volver a encontrarse con su hermana después de unos años de no verse.

Mis recuerdos por ella eran buenos, siempre que venía a visitarnos me llenaba de regalitos, y eso me encantaba.

La casa cuenta con 4 habitaciones, la de mis padres, la de mi hermano Tadeo, la otra para Tiago, el pequeño de la familia,  y la  cuarta es la mía, arriba, en el 2do piso.

Cuando mamá intentó que mis hermanos durmieran juntos para poder así dejar libre un cuarto libre pusieron mil excusas.

Mami me preguntó si no me molestaba que Adri durmiese en el mío. Yo cero problemas, todo bien.

Papá subió el diván que estaba abajo y asunto solucionado.

El día que llegó Adri nos besaba y abrazaba  y se le escapaba un lagrimón, emocionada por el reencuentro.

Verdaderamente se la notaba feliz de estar en casa. Confesó ansiar en demasía vernos.

A mí no paraba de mirarme y alabarme, claro, me encontró cambiada, “crecidita” ya no era esa nenita que vio por última vez.

En cambio ella  estaba bastante más gordita, no gorda, sino rellenita.  Llevaba puesto ese día una remera escote V ajustada dejando ver el canal de sus senos, y claro, al engordar sus pechos eran mucho más grandes, fácil 100, 105, pero cómo es grandota no le queda mal. Lo que si me impresionó fueron algunos tatuajes que llevaba en sus brazos, algo bastante usual en el ámbito “tumbero”, esto lo sé porque he visto programas de televisión filmado desde diferentes cárceles, (siempre que veía alguno de cárcel de mujeres me venía en mente mí tía).

Después de saludarnos  me fui a la casa de mi mejor amiga y recién regresé para la hora de la cena.

Entré derecho a ducharme, hacía muchísimo calor ese día. Cuando estaba en plena ducha me sorprendí cuando abrieron la puerta, era mi tía.

– Uh amor, perdón, no sabía que estabas, no te vi llegar, en el de abajo (se refería al baño) está tu padre, por eso subí a este. ¡Báñate tranquila!

Yo aguanto, puedo esperar –

– ¡Entrá tía!

Yo me doy vuelta, hacé tranquila.

Cuando giré quedé de perfil al espejo del botiquín y aunque estaba empezando a empañarse alcancé a ver que mientras hacía pis me estaba mirando…

Y dice:

– Qué cuerpazo nena que has echado. –

– Largué una risita y le respondí….

– Y… tía… Cumplí los 18 en Noviembre –

– Claro hija! No sólo para mí pasan los años… ya sos toda una mujercita.

¿Tenés novio? –

– No –

– Que raro, una chica tan linda y sin novio…. –

-Tuve, pero me pelee hace unos meses. –

– No vas a tardar en ponerte de novia. A tu edad yo era terrible, cambiaba de novio más seguido que de bombacha, jaja así decía mi madre, si te contara jaja –

– Muero por escuchar esas historias, cópate tía y contáme… –

Entre risas de ellas y mías el tema quedó ahí.

Cenamos  escuchando a la tía comentando detalles de su paso por la cárcel, copita de vino va y viene, tomó un montón y creo que por eso se largó a hablar más, la pasó muy mal, contaba cada cosa…

A mí me pintó el sueño antes que a todos, y eso que yo tomé re poquito.  Me despedí y me fui a dormir.

Cuando la escuche llegar al cuarto le pregunté la hora (estaba re dormida) me dijo que eran las 4 y 20.  Me levanté al baño y cuando regresé se estaba poniendo una remera de esas de dormir.

Le hable unas boludeces (me había despabilado) la tía parecía no tener sueño tampoco así que le busqué charla.

– En un momento le dije:

Hace calor y tengo sed, voy a la cocina a tomar algo. ¿Querés qué te traiga algo fresco? –

– ¡Dale! –

Le iba a llevar gaseosa, me serví en un vaso grande y me lo tomé,  y cuando le estaba preparando otro para ella vi la fresita…

uhhhhhh ¡me encanta! No lo pensé 2 veces.

Ahí nomás la manotee,  la descorché con la puerta de la cocina (no es habilidad, es ingenio) je je y me mandé  con la fresita para arriba.

La tía se rió al verme llegar abrazada a la fresita y con 2 copas en la otra mano.

– ¿No se enojarán tus padres? –

– Naaaaaaaaa tía, para nada, son re piolas, mirá que se van a enojar por esta boludez… –

Estaba ¡exquisita!

Bien helada, entre charla va y viene nos la pasamos toda.

Lejos de darme sueño, pero si algo de mareo y risita estúpida la escuchaba con atención, era todo oídos, en un momento, y no sé cómo la charla se disparó en un ámbito más escabroso, empezó a contar intimidades  de su paso por “el infierno” así le llamó ella.

Claro una conversación fue llevando a la otra y terminó confesando que allá se hizo lesbiana.

Mi cara de asombro pasó desapercibida porque estábamos sólo con la luz del velador.  Pero los ratones en mi cabeza empezaron a hacer de las suyas. El lesbianismo siempre me ha llamado la atención,  una fantasía recurrente en mí, creo que por curiosidad, por ser algo desconocido, tal vez por considerarse algo mal visto por la mayoría de la sociedad, no sé, la cosa que  entre lo alegre que estaba y mi tía que me narraba como se fueron dando las cosas con su compañera de celda, uffff

Empecé a sentir humedad en mi entre pierna.

Mi tía hablaba de lo más tranqui, sin siquiera imaginarse lo que estaba sucediendo debajo de las sabanas…

Continuará…

»

  1. hola mar!! espero al final,para comentarlo bien,pero si,debo decir que fresita deberia pagarte publicidad,ja ja ja,o al menos unas botellas,siempre esta presente en tus relatos,va en algunos,veremos como sigue,besotes,bye

  2. MUY BUENA LA HISTORIA.

    DE DONDE ERES??, TAMBIÉN SOY UN CONSTANTE BUSCADOR DE EXPERIENCIAS Y LA VERDAD TU PERFIL ME PARECE MUY INTERESANTE, TE GUSTARIA ENTABLAR UNA COMUNICACION CONMIGO, TAL VES PODAMOS EXPERIMENTAR NUEVAS HISTORIAS INTERCAMBIANDO INFORMACION O QUIEN SABE, HACIENDO ALGO JUNTOS, CUIDATE MUCHO LINDA, BYE.

    SI TE GUSTARÍA CONTACTARME, ME ENCUENTRAS EN LOCO_2000_3X@HOTMAIL.COM

  3. lo mejor que e podido
    apreciar es la forma de que tu expresas las cosas
    muy chevere y sigue asi
    muchos saludos
    y exitos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s