“El siestero”

Estándar

– ¿Querés que  hoy nos encontremos para  una siestita? – ¿Te gustaría?

– Claro mi vida!!!  Ni lo dudes. ¿A qué hora? –

– A las 15 hs  ¿podés? Necesito  y deseo que tengamos  un  “siestero”   Tengo muchas ganitas de darte mi lechita, amore–

– ¡ok cielito!  ¡Yo también lo deseo, muchísimo!  A las 15 hs estoy allá –

– Vamos a nonar súper relajaditos, ya vas a ver.  ¡Ah! Te aviso que de solo pensarlo ya se me paró…  Jaja  Un besito dulzura mía –

– ummm que rico amore,  y a mí ya se me humedeció levemente la tanguita. Je je

Chao vidita, hasta luego – Besos  –

La hora no adelantaba nunca, se me hicieron eternas, miraba el reloj cada 5 minutos,  no aguantaba más las ganas de encontrarme con él.

Al fin las agujas marcaron las 2 de la tarde.

Ansiosa  por llegar, aunque faltaba  1 hora,  “demasiado tiempo”,  y estando  a tan sólo 10 minutos del sitio  emprendí camino  hacia “nuestro nidito de amor”.

Quise llegar antes  y chequear que todo estuviese armonioso,  con lo necesario  para poder  disfrutar de una tarde “soñada”, en la que no podía estar ausente  nuestra música preferida, esas melodías que nos elevan hasta el infinito, y convierten nuestros cuerpos en uno solo. Como tampoco  podía faltar el aroma de aquel sahumerio que tanto nos gusta.

Previa supervisión  de cada detalle  me di una ligera y refrescante  ducha.  Me dirigí a la cama tal cual salí de ella y me recosté  esperando su arribo.

Al fin llegó la hora añorada.

– ¡Hola Princesita!

Perdón, se me hizo tarde. En el banco había más gente que nunca.

Estabas dormidita ya…–

– ¡Hola mi vida!

¡Si!

Me recosté y parece que me  dormí ni bien apoyé la cabeza en la almohada. Estoy con fiaquita –

– Qué lindo encontrarte así amorcito, abrazada a la almohada totalmente desnudita  esperándome  así, culito  para arriba –

Se acercó a la cama y se inclinó hacia mí nos enfundamos en un beso tierno y a la vez muy profundo. Como sólo los enamorados podemos darnos.

Se despojó rápidamente de todas sus prendas y se acostó a mi lado. Estaba adormecida,  entregada al placer del roce  que me producía la  suavidad de las sabanas, oliendo el aroma  que desprenden cuando están recientemente  colocadas.

Mi estado  era más bien cómodo, tenía  más ganas de dormir que de hacer el amor.  (No les voy  a mentir)

– ¡Estás cansadita princesita!,  quédate así como estás.  Te quiero mimar, darte besitos  por todo el cuerpo, sentirte mía una vez más. –

Me quedé mullidita  sobre el lado derecho, mantenía los ojos cerrados,  rendida a lo que estaba por acontecer.

Cada encuentro  diferente a los anteriores, cada uno con su encanto especial.

Empezó dándome  masajitos  para distender mi  cuello

¡ufff que lindo!

Dejó caer sus manos y comenzó a moverlas  ejerciendo cierta presión en los omoplatos.

Me hizo saber que  notó mi contractura. Movía  sus dedos en círculos, esparciéndolos hacia afuera, (se sentía  súper relajante), tiene ese “Don especial”,  de que todo lo que toca deja su estigma.

Siguió masajeándome a lo largo de mi cuerpo,  gocé a pleno cada centímetro que él estimulaba.

Cada vez que levantaba y giraba mi cabeza para mirarlo, su rostro destilaba lujuria, percibía  su deseo reprimido por el sólo hecho de entregarme  placer, una comunión compartida, (es  un sentimiento que  no se puede explicar en un texto, solo lo entenderán aquellos que lo han vivido en carne propia) es notable la excitación que le causa saberme entregada, así, como abandonada a su suerte.

Una de las partes de mi cuerpo que lo enloquecen es mi espalda, le fascina quedarse mirándome  por largo rato mientras duermo desnuda, si bien en ese momento no estaba durmiendo mi pose era su delirio, estaba apasionadísimo acariciando a lo largo y ancho de la espalda, pero al llegar al hueco  que se forma entre el  termino de la espina dorsal y la cola (lo tengo muy marcado por que mi cola es de tamaño importante para mi delgado y estilizado cuerpo, generando un tremendo contraste con la línea de la cintura) cuando llegó allí  dejó de acariciarme con sus manos y me empezó a dar besos en ese surco que tanto admira y elogia, besos suaves y tiernos, e intercalaba con algunos  lengüeteos, siempre que hace eso retozo  de placer, me estremecía y desesperaba porque me poseyera.

– Ay amorrrr, sos  tan delicioso –  fue lo único que atiné a decirle en ese instante.

– Vos sos una delicia total,  no te imaginas cuando me desquicias ¡nena! –

Habíamos alcanzado el extremo máximo  de deseo,  la sabana era cómplice y  testigo fiel  de mi humedad, ella absorbía cada gota de miel que de mi cavidad vaginal desprendía.

El olor a sexo había copado la habitación.

De su pene aun sin estimular asomaban las primeras gotas preseminales, esas que tanto me gusta saborear. Obviamente que no me iba a quedar con las ganas, abandoné mi postura y giré mi cuerpo quedando frente a él.

Nos miramos deseándonos, fuimos en busca de la boca del otro para calmar nuestra sed, sed de sentirnos, de poseernos. Rápidamente nuestras lenguas comenzaron a participar de forma categórica del juego sexual del lujurioso siestero.

Me despegue de ella y cambié de posición, me puse cómoda para brindarle una buena chupadita, esas que tanto me deleitan.

Sabiendo lo que estaba a punto de saborear más me mojaba.

Bajé sin más preámbulos a su solemne virilidad. Me recibió con su glande brillando  en sus propios jugos. Lo miré  a los ojos antes de inclinarme hacia su sexo diciéndole:

– Esos juguitos me pertenecen, quiero nutrirme con ellos, “sos mi vicio”. ¡Sábelo! –

–  ¡Son todos tuyos mi Princesa! –

– mmmm –

Próximamente la continuación

»

  1. mmm hola Mar!!!,siempre me enganchas con tus relatos,y siempre me dejas con las ganas,por un tiempito nomas,me gusto mucho este,hace rato no entraba aca,prometo ponerme al día.en otro orden de cosas te aviso que borre un grupo completo del msn y no me di cuenta estabas vos,gran error,sorry,asi que me gustaria si queres me digas q nick usas donde ya sabes asi te lo dejo en la cartelera,besos enormes,bye.

  2. Nooooooooooooooo, jajajajajaja, me cortaste la inspiracion en lo mejor!!!!, como estas mi amor!!!, que bueno que esta esto!!!!, hace mucho que no hago un siestero, para colmo te estoy escribiendo a las 16:20 (Cordoba – Argentina), y te juro que me quedé al palo, bueh, me tendré que calmar, sino, rompo todo, jejej, naaa, mentira, muy bueno amor, espero la segunda parte, te quiero mucho, cudate, si???, besos.

  3. Como ya dijo Jopito, quede cortada también, a veces no se si leer tu relatos me hacen daño.. Jejeje..

    Saludos preciosa, espero la continuación..!!

  4. Mar, Anto! como en cada relato no solo logras subir la temperatura ambiente, también avivas la llama del deseo hasta el punto de ser participe de las sensaciones y vivirlas como propias, el suspenso activa la imaginación y claro que espero la continuación del placer….

    Espectacular bebe! un beso!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s