El nuevo tecnico de mi Pc ( el final )

Estándar

_No hagamos lo que quizás mañana más sobria te puedas arrepentir.

Me enfrente al espejo y me acomodé el vestido que estaba bastante desalineado por lo ocurrido, peine con mis dedos el cabello, lo miré con mi mejor cara seria y le pedí que se fuera para la mesa.
No quedaba bien que nos vieran salir juntos.
Ya bastante más recuperada fui a reencontrarme con Gustavo.
En mi ausencia había ganado tiempo y abonado lo consumido. Tomándome de la mano nos retiramos del lugar.
Me preguntó si me sentía bien como para ir a caminar un poco por el lugar.
Verdaderamente me sentía mucho mejor.

El sitio y la noche eran perfectos. Una brisa suave proveniente de la costa acariciaba nuestros cuerpos al andar.
Caminamos hasta el final del sendero iluminados por faroles que nos permitían ver cada gesto, cada mirada.
_Seguimos? me preguntó.
Asentí con la cabeza, no tenía muchas ganas de hablar.
Nos adentramos en el bosque siguiendo el camino que otros transeúntes habían marcado.
Era un silencio único. Sólo se escuchan las copas de los arboles mecer al paso del viento.
De música de fondo nos acompañaba el sonido del mar, con sus olas inquietantes rompiendo en la orilla, era una delicia para nuestros oídos.

Creo que ninguno deseaba perturbar la paz que a cada paso nos regocijaba.
Caminamos un importante trecho hasta toparnos con un lugar de descanso, donde había una importante cantidad de banquitos de madera de color blanco que adornaban el sitio junto a unas mesitas haciendo juego.

_ Descansemos un rato antes de volver me dijo con voz dulce y suave.
Ambos disfrutábamos de cada momento de aquella noche.
Nos encontramos contemplando aquel cielo diáfano iluminándonos desde lo alto, como si fuera solo para nosotros dos.

Me sorprendió tomándome por la cintura acercándome casi bruscamente a él robándome un beso que no dude en corresponder.
El fuego de su boca quemaba la mía. En ese momento tuve la necesidad de apagar el incendio que lo perturbaba, recibiendo el beso con pasión.
Sentía su cuerpo temblar junto al mío. Nuestras lenguas entrelazadas se entendían mejor que con palabras.
Su corazón sobre mi pecho golpeada cada vez con más intensidad.
Me tomó de la mano y guiándola con la suya la paso por su entrepierna. La franeleaba por encima de su pantalón, su cara se iba transformando con cada roce.
Comprobé cuán excitado lo había puesto ese beso, también yo lo estaba, percibía la humedad de mi vagina mojando la diminuta tanguita.

Desde lo sucedido en el baño que nuestros cuerpos se deseaban fervientemente, había llegado el momento de calmar la sed que ellos reclamaban.
Como si fuera “el mejor vidente” usando casi las mismas palabras de aquel pensamiento me hizo saber de su terrible calentura.
Nos marchamos por el mismo recorrido que habíamos atravesado minutos antes, propinándonos besos a cada paso llegamos a su auto.
Una vez dentro del mismo se abalanzó sobre mí y metiendo la mano en el escote sacó los senos fuera y comenzó a juguetear con su lengua hasta lograr erizar los pezones por completo.
Sobre la butaca yo me retorcía de placer mientras acariciaba su cuello trayéndolo hacia mí, lo besaba.
Exaltado y con voz entrecortada me dijo_
No aguanto más nena…
Como me gustas!! Te quiero coger ya!!
Vayamos a otro lugar.

Sus palabras más me excitaron y casi sin pensar le respondí:
Prefiero que vayamos a mi casa.
Sin haber terminado la frase ya había puesto en marcha el auto.
Estaba sacadisimo. Me presionaba contra la puerta mientras buscaba la llave en mi cartera para abrir. Me metía la mano por debajo del vestido para tocar mi trasero.

Tras cerrar la puerta y liberados de miradas ociosas nuestros cuerpos ardían de sed, nos besábamos, nos tocábamos, nos sentíamos…
Tuvimos una previa muy bestial, el me arrancó el vestido de la forma más salvaje. Hasta pensé que quizás me lo había roto. Yo no quise ser menos y le arrebaté la remera de un tirón, (me excita lo animalesco).
Nos dejamos caer sobre la alfombra que revestía el living y todo comenzó…
Luego de comernos la boca por un largo rato bajó besándome por completa. Se detuvo en mi ombligo a juguetear con el piercing , luego siguió bajando por mi vientre con su lengua juguetona hasta llegar a mi entrepierna y con los dientes quitó la tanguita, las abrí un poco más para que bebiera de mi fuente y calmara su sed con mis jugos vaginales.

Pero él fue cauteloso, lento, más bien tortuoso, y se hizo desear.
Parecería ser que el juego previo era lo suyo, porque sabía cómo hacerlo.

Me acariciaba y daba lametones largos y húmedos, sentir su lengua alrededor de mi pubis me enloquecía, me mordía los labios para contener el deseo que me provocaba.

Introduciendo un par de dedos que supo mover muy bien, metiéndolos y sacándolos y así sucesivamente susurró.
_ mmmmm que mojadita estás bebé, me encanta ponerte así , bien depiladita como me gusta a mí, para comérmela toda mmmmm

Mientras tanto con el dedo índice de la otra mano me frotaba el clítoris que ya asomaba por completo de su capuchón por la gran excitación.
Solo se escuchaba el chasquido de sus dedos empapados, ese ruido tan característico cuándo la vulva está completamente extasiada y dilatada.

Yo seguía acostada, mientras él se puso de rodillas frente a mí y metió sus manos por debajo de mis caderas elevándolas hasta dejar enfrentado mi sexo a su cara.
Hundió su caliente boca y se apoderó de mi conchita como nadie antes, (que manera de hacerme acabar)… bebió hasta la última gota que mi vagina le entregó.

Solo su torso estaba desnudo. Su pija prisionera debajo del jeans me pedía a gritos que la auxiliara.
Se quedó parado y se entregó por completo a mí.
Quitándole el pantalón con ansiedad al paso que acariciaba sus piernas miraba su bulto palpitar bajo un bóxer blanco con guardas negras que le quedaba muy bien.
Con ayuda de ambas manos y ante su mirada desesperada lo desnudé.
Su falo liberado saltó como un resorte.
Oh Dios!! Exclamé… que grande.
De verdad me sorprendí al verla, sin vello púbico alguno y perfectamente circuncidada.
Era por demás tentadora.

Nos miramos con devoción, y nuestras lenguas se volvieron a buscar, hicieron de las suyas calentando aún más la situación.
Salí de su boca para recorrer su cuello, besándolo todo, me acerqué a su oído y luego de un par de lamidas en el lóbulo que lo hizo gemir; le susurré:
_ Te deseo pendejo!!

Bajando directo a su dura pija me arrodillé. Comencé lamiendo sus lindos huevos, me gustaba jugar con ellos, sentirlos dentro de mi boca y mirar sus facciones a cada lengüetazo que le daba mientras mis manos sobre su culo empujaba hacia mí.
Su mirada me pedía a gritos que me llevara su pedazo a mi boca, pero a mí también me gustaba hacerlo desear, lo tomé con mi mano ensalivada y jugué largo rato con la puntita de mi lengua, lametazo va, lametazo viene, asomaron las primeras gotas de liquido pre seminal que limpié con devoción.

Mirándolo a los ojos y sin perder ritmo fui devorándome su gran pedazo, desapareciendo casi por completo en mi boca. Su cara reflejaba lo mucho que le gustaba, no se tardó en venir, y me sorprendió con una gran lechada, que con gusto bebí, relamiéndome con las últimas gotas que chorreaban por mi comisura.
Me ayudó a levantarme y me beso con pasión, en nuestras bocas teníamos el sabor del otro, sentir en la suya mis propios jugos me excitó por completo.

Seguíamos tan encendidos como al principio.

Lamiéndome cada parte de mi cuerpo llevó su boca hasta mis lolas, las apretujó tan fuerte que me hacia doler, pero me gustaba, más me excitaba, mis pezones erguidos parecían explotar dentro de ella. Con cada chupón que les propinaba y a medida que me los succionaba mi cuerpo se contorsionaba de placer.
Gemía constantemente, y eso lo volvía aún más loco, porque me decía:

_ grita putita, grita, quiero oírte gozar.

El seguía con el mástil firme como una roca.
Parados donde estábamos me alzó con sus fornidos brazos y me penetró, tomándome de la cola manipulaba la penetración a su antojo, en aquel momento yo era su mejor sumisa. Sin sacarla siquiera y sin bajarme fue hasta el sillón y se sentó, quedando yo encima de él sentada sobre su pija que en esa posición había logrado entrar por completo dentro de mí.

_ Cabálgame putita, cabálgame me repetía
Era una de mis poses preferidas, no dude en complacerlo, y empecé a galopar, mientras con sus manos amasaba mis tetas, y jalaba de mis pezones a la vez que me llenaba de besos húmedos el cuello y jadeaba sobre mis oídos.

Mis gemidos se hacían cada vez más intensos, y se mezclaban con los suyos, la respiración de ambos se aceleraba, los orgasmos empezaban a llegar, y moviendo la pelvis en círculos de manera frenética percibía el gran final.

Con mis últimos movimientos desaforados mordiendo el labio inferior, me vinieron varios orgasmos seguidos que no pude contabilizar, mi cuerpo seguía temblando por el clímax alcanzado, cuándo sentí su pija latir dentro de mí. En el mismo instante y agarrándome fuerte de abajo del culo se levantó y con la pija dentro, sin sacarla, me pone a cuatro patas contra el sillón, me dio un par de embestidas que sentí hasta sus bolas golpear en mí, la sacó de inmediato acabando sobre el culo y la espalda diciendo:

_ Mirá putita lo que me provocaste!! Toda esta lechita es por vos.

Nos re incorporamos y nos besamos como sellando la pasión encontrada. Quedamos extasiados de placer.

Ese fue solo nuestro primer encuentro sexual, y el inicio de una relación que lleva poco más de un año.

Bendito aquel día que se me rompió la PC .
Casualidad o causalidad?

»

  1. ni casualidad, ni causalidad… puro morbo!!! Un relato muy bueno, con muy buen ritmo; en el pasado ya escribías bien, pero cada día lo haces mejor!

    Un besazo!

  2. tu relatos me excitan, me hacen recordar algunas cosa y me encantan
    bueee pasa por aqui para ver el blog y me encuento con el relato q
    desde q lei la primera parte de una quise leer la segunda
    el relato esta perfecto y demasiado bueno saludos
    espero sigas así con estos relatos

  3. Martu…me encanto el relato. Como te comente en un msj, no tiene desperdicio, la forma en que redacatas, como no obvias ningun detalle, y la mandera de llevar al lector al climax es increible. Ayer encontre esta pag y ya me lei todos los relatos! no pude parar.

    Te mando un besote!!

  4. ”las últimas gotas que chorreaban por mi comisura.
    Me ayudó a levantarme y me beso con pasión, en nuestras bocas teníamos el sabor del otro, sentir en la suya mis propios jugos me excitó por completo.

    Seguíamos tan encendidos como al principio.”

    pero se tomo algo el chabón, no bajo y subió de nuevo entremedio, todo contínuo?

  5. hola vi luz y entre, como siempre anto tus relatos son espectaculares, gracias por avisarme como veras tampoco entre muy seguido a la otra pagina , bueno un saludo y nos vemos luego

  6. Segui asi Marti …muy bueno el relato…No tuve tiempo de ver los otros pero te lo prometo

  7. gran relato.. me llega de una manera particular pues yo tb arreglo pc
    ojala alguna vez me toque la suerte de tener una clienta como tu
    besos eres genial

  8. Ho Hot Hot… Mi vida es tan trankila que leer todos estos relatos me ponen a fantasear… sólo he estado con una chica, pero me da curiosidad tener algo con un chico, pero tiene que ser tipo este, muy pulcro y lampiño…. Algún día será…

    Saludos!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s